LOURDES STEPHEN

LOURDES STEPHEN
Biography

 

Lourdes Stephen es una periodista cuyo trabajo es sinónimo de autenticidad, veracidad y profesionalismo, tres elementos que la han destacado desde sus comienzos hace más de 20 años en su natal República Dominicana.

 

Lourdes empezó estudiando y trabajando en el campo de la publicidad y mercadeo, pero siempre sintió la inquietud de crecer y perfeccionarse. Inició su carrera desde cero trabajando en una compañía de producción de programas de televisión y luego en otro de pautas comerciales para la TV; pero al poco tiempo descubrió que su verdadera vocación era estar frente a las cámaras y no tras bastidores.

 

Su pasión por llevar las noticias ante las cámaras la llevó a aceptar un trabajo de reportera de eventos especiales para un noticiero en su país. Era muy distante de lo que había estudiado, pero Lourdes es una mujer que siempre ha sabido enfrentarse y aceptar grandes retos, y así lo hizo.

 

Tres meses después, la presentadora principal del programa para el que trabajaba abandonó inesperadamente la silla de ancla del noticiero y Lourdes tuvo su golpe de suerte, por no decir la oportunidad de su vida: le dieron la posición a ella.

 

Ahí Lourdes reconoció que sin lugar a dudas tenía vocación para el periodismo televisivo, por lo que quiso prepararse mejor, aprender, pulirse y perfeccionarse aún más en esa disciplina.  Fue así como la joven dominicana dejó su zona de conforte en su país y se mudó a Estados Unidos, para estudiar en la Universidad de Boston una maestría en periodismo de medios de difusión.

 

Sus planes al finalizar la maestría era volver a su “silla” en la República Dominicana pero el destino tenía otros planes para ella pues al graduarse, obtuvo la oportunidad de desempeñarse como camarógrafa, editora, productora, reportera y presentadora en el canal de noticias “Bay News 9” en Tampa. Menos de un año después, la cadena Univisión le ofreció trabajo, lugar donde por 15 años optimizó su carrera.

 

En Univisión se enfrentó a todo tipo de desafíos y vivió grandes momentos de crecimiento profesional y personal. Fueron muchos años de trabajo arduo y sacrificio, pero según ella misma siente, valió la pena porque la práctica es lo que perfecciona el arte.

 

Lourdes se convirtió en una periodista camaleónica, que lo mismo reportaba un incidente político, como un desastre natural, que una nota de entretenimiento. Entrevistó a líderes mundiales, artistas, funcionarios y hasta criminales.

 

Su primera asignación para Univision fue como corresponsal para la región noreste de Estados Unidos con sede en la ciudad de Nueva York. Luego fue transferida a Miami con el mismo título, hasta que fungió como presentadora sustituta en el influyente programa noticioso “Primer Impacto”.

 

Más tarde fue la presentadora principal del programa de entretenimiento “Sal y Pimienta” que con Lourdes al timón funcionó con éxito por más de 6 años y, recientemente, fue la conductora del programa “Sin Rollo”, un panel de opinión donde se discutían temas de interés actual. Además, fue elegida para encabezar una programación especial dirigida a las redes sociales como co-presentadora de “El Chapo Ilimitado”, un programa de transmisión por Facebook, que marcó el primer paso en la producción innovadora de programación digital en las plataformas de redes sociales de Univision.

 

Su labor por varios años como comentarista en español del anual Desfile de las Rosas le valió un premio Telly, codiciado galardón norteamericano que honra la excelencia en la televisión y en videos.

 

Ya sea recibiendo premios, reportando una noticia, como presentando artistas en programas especiales como los Latin Grammy, el rol más significativo de Lourdes ha sido el de madre. Su felicidad se ha visto coronada al tener a su hijo, quien ha transformado su visión y enfoque en cada paso que da.

En este momento de su vida, donde Lourdes ha crecido, conocido el éxito y se ha realizado como mujer y profesional, entiende que todos estos años de carrera son solo primicia de lo que ha de venir, pues su mayor deseo es continuar dando lo mejor de sí al servicio de Dios, su familia y la comunidad, ya que aún falta lo mejor.